Cuando Christian empezó a grabarse a los 16 años en Alicante, nunca habría imaginado poder organizar un evento en su ciudad natal años después y que se vendieran las entradas en cuestión de días.
Y sin embargo, así pasó. Lo que partió desde una pasión de adolescente, se ha convertido hoy en su trabajo a sus 25 años.
Hace unas semanas se mudó a Madrid, pero, lejos de olvidarse de su tierra, ha decidido volver a casa para juntar a toda una generación de alicantinos por una causa solidaria.

El próximo 28 de marzo celebrará en Copity «Petardeo», un tardeo-fiesta en el que todo el dinero recaudado se donará a la Asociación de Paralíticos Cerebrales de Alicante (APCA), en honor a Nico, el niño con parálisis cerebral con el que trabajó durante cuatro años y que hoy sigue siendo uno de sus grandes amigos.
«Para mí este evento es muy importante porque junta a la gente de mi ciudad y a mi amigo Nicolás», resume Christian, quien insiste en que el objetivo no es solo pasarlo bien, sino recordar de dónde viene y quién le ha acompañado hasta aquí.
«Me he dado cuenta de que el dinero es lo de menos. Vale más juntarme con toda una generación de alicantinos y donarlo, que crear una fiesta y quedarme yo con el dinero», confiesa.
De Instagram a TikTok
La historia de Christian en redes sociales empieza, como muchas, casi por casualidad. Empezó en Instagram, subiendo contenido «para la gente de Alicante» sin mayores pretensiones, más como un hobby que como un proyecto profesional.
«Era a modo diversión, nada serio«, recuerda. Hasta que un día un amigo le lanzó la pregunta que lo cambió todo: ¿por qué no subes lo mismo a TikTok?
Christian decidió probar. Subió un primer vídeo a la plataforma y ahí llegó la sorpresa, pues se viralizó de golpe, alcanzando unos tres millones de reproducciones.
Seis meses después de aquel primer vídeo viral, en febrero de 2025, le escribió una agencia de representación para proponerle trabajar como creador de contenido y hacer campañas publicitarias.
«Para mí era todo súper nuevo. De un año para otro me ha cambiado la vida», admite. Hoy vive en Madrid y se dedica exclusivamente a las redes sociales.
Nico, una huella imborrable
Antes de dar el salto definitivo a las redes, Christian compaginaba su faceta de creador de contenido con un trabajo muy distinto. Por las tardes acudía a casa de Nico, un niño con parálisis cerebral, para hacer terapias, entrenamientos y actividades de ocio con él. «Le tengo muchísimo cariño; a día de hoy sigue siendo bastante amigo mío», explica.
Ese horario le dejaba las mañanas libres, que empezó a dedicar de forma sistemática a grabar y editar vídeos. El contenido era un hobby que nunca sintió como una obligación, algo que, asegura, le ayudó a mantener la motivación y la frescura.
Sin embargo, cuando la oportunidad de mudarse a Madrid y dedicarse por completo a las redes se hizo real, sintió que había llegado el momento de un cambio de etapa.
Quería salir por primera vez de Alicante y apostar «sin medias tintas» por su nueva profesión. Aun así, el vínculo con su anterior trabajo y con Nico nunca se ha roto.
De ahí que, cuando decidió organizar su propio evento, tuviera muy claro que quería destinar el dinero a APCA, como un homenaje a esos cuatro años y a ese niño que le marcó.
«Yo creo que uno siempre tiene que recordar de dónde viene y quiénes han sido las personas que le han ayudado a estar donde está hoy en día», reflexiona. En su caso, esa lista la encabezan la gente de su ciudad y Nico.
Reencontrarse con una generación
«Petardeo» nace de la mezcla de nostalgia, soledad y ganas de volver a juntarse con los suyos. Desde que vive en Madrid, Christian intenta bajar a Alicante cada dos o tres semanas, aunque sea solo un fin de semana.
Echa de menos a su gente, las calles por las que creció y ese ambiente que, según cuenta, solo se repite una vez al año, refirienzose a la últmia semana de junio. «Yo con la gente de mi ciudad solamente me reúno en Hogueras. El resto del año estamos todos súper dispersos», explica.
De esa sensación surgió la idea de organizar una fiesta que fuera, sobre todo, un reencuentro generacional. «Tenía muchísimas ganas de bajar a Alicante, reunirme con la gente de mi ciudad. Pensé en hacer una fiesta para toda una generación, con la que he crecido, con la que he tenido una adolescencia magnífica», cuenta.
Y decidió aprovechar la influencia que le proporciona las redes para algo más grande: «Me parecía muy bonito que nos juntáramos todos por un motivo guay y ayudar a algún fin benéfico».
El evento se celebrará en Copity, uno de los locales más emblemáticos del ocio alicantino, con arroz «muy alicantino», sorpresas «muy alicantillas» y un ambiente que él define como «homenaje a mi generación».
En cuestión de días, las entradas han volado. «Tenía mucho miedo de que nadie comprara entrada, porque yo no soy promotor de fiestas ni nada. Para mí esto es nuevo«, admite, las entradas todavía se pueden comprar en su perfil.
Cercanía
En un ecosistema saturado de creadores de contenido, Christian ha construido una comunidad hablando de cosas que «nos pasan a todos».
Quienes le siguen encuentran vídeos donde verbaliza inseguridades, dudas o situaciones cotidianas que mucha gente vive en silencio. «Muchas veces hacer vídeos es un poco como terapia para mí, es ese momento en el que puedes dar opiniones y preguntar: oye, ¿os pasa a vosotros también esto?«, explica. En definitiva, no busca crear un contenido centrado solo en su vida, sino generar conversación con el resto.